17 de enero de 2015

Emprender desde un coworking

El pasado martes 13 (sin ser supersticioso) tuve ocasión de participar en una jornada para los alumnos del Máster en Gestión de Empresas Deportivas (UPV) con el objetivo de hablarles acerca de los nuevos modelos de organización del trabajo y cómo la cultura de colaborar y compartir que promueve un espacio de coworking actúa como palanca para impulsar los proyectos emprendedores.

Foto twitter @MGDUPV
Tuve la fortuna de tener delante un público muy peculiar ya que entre dichos alumnos se encontraban dos medallistas olímpicos de distintas disciplinas.

En la primera parte traté de poner el marco de referencia del mercado laboral actual, tanto en lo que respecta a las ideas y creencias que arrastramos de las últimas décadas (y que aún perduran en el presente) y por otro lado de las tendencias de futuro (y presente) que ya se vislumbran. Esas ideas fueron tres:

1) Estudia algo "con salida" VS Descubre "tu elemento".

Hasta la fecha ninguna generación se ha librado de la influencia de su entorno más cercano a la hora de decidir que carrera estudiar o que hacer en la vida. La alargada sombra del bienintencionado consejo "Estudia una carrera con salida" es una fuerte presión a nuestra capacidad de elegir nuestro camino en base a nuestras motivaciones más profundas.
Ante la opción de dejarnos llevar por la corriente dominante aparece la alternativa valiente y arriesgada de tratar de conocernos mejor a nosotros mismos y descubrir cual es nuestro "elemento". Parafraseando a Sir Ken Robinson, ese lugar donde se junta nuestra motivación y nuestra capacidad para sacar a relucir nuestro potencial y alcanzar mayores logros y satisfacciones. Un estado donde trabajamos sin cansancio y con gran creatividad.

2) Un empleo para toda la vida VS Empleabilidad y aprendizaje permanente.

Tras años realizando procesos de selección, aún sigo escuchando una misma respuesta a la pregunta ¿Qué buscas en tu próximo empleo? "Yo lo que busco es estabilidad", "Un empleo estable", "No me gusta cambiar de trabajo",... Sin embargo la tozuda realidad es la que es, y aquello que tuvieron nuestros padres, un empleo para toda la vida, hoy es simplemente una utopía.
Frente a la esperanza que papá Empresa o mamá Estado me proporcionen un empleo de por vida, el mensaje es que debes ser TÚ quien se responsabilice de tener empleo de por vida, es decir, que pongas el foco en tu empleabilidad, lo que pasa por:
  • Conocerte bien, tus competencias, habilidades y motivaciones
  • Conocer el mercado, lo que se demanda y lo que tú aportas de valor
  • Tener una actitud de aprendizaje permanente
3) Plan de carrera y ascenso lineal VS Múltiples disciplinas y proyectos.

Con una carrera "con salida" y una empresa "para toda la vida" solo nos faltaba tener ya una hoja de ruta para ascender por la escarpada jerarquía de la empresa. De nuevo, no era cosa nuestra, sino que nuestra empresa ya decidía por nuestros cual debía ser nuestro camino.
No nos creamos esa falacia y pensemos mejor en nuestro propio plan de carrera, un plan que pueda abarcar diversas disciplinas, un plan en el que seamos capaces de colaborar en proyectos diversos y en el que seamos capaces de adaptarnos y ser flexibles en un entorno donde todo es mucho más complejo y la capacidad de dominar diversos ámbitos o disciplinas resulta clave .

En la segunda parte trasladé esas ideas a mi experiencia desde hace dos años en un coworking (en Wayco). Por si no lo sabes, un coworking es un espacio de trabajo compartido en el que profesionales de diferentes disciplinas comparten, no sólo el espacio, sino que se conocen y relacionan para aprovechar las sinergias y colaborar en proyectos en común (ver vídeo 2'20").

Es el lugar idóneo para que trates de encontrar tu elemento y para que conozcas a más personas de tu tribu. Encontrar tu tribu puede tener efectos transformadores en tu sentido de la identidad y en tus objetivos, porque conectar con personas que comparten las mismas pasiones que tú te demuestra que no estás solo, te ratifica y te inspira.

Estar con otros profesionales, de otras disciplinas y sectores te ayuda a conocer mejor el mercado profesional, te sirve para poner a prueba tu valor como profesional. Además estar con más personas te sirve para preguntar, aprender, ayudar, enseñar y de esta manera estar siempre en aprendizaje permanente y mejorando tu empleabilidad.

Un buen coworking fomenta los encuentros entre profesionales para que se conozcan y surja la chispa entre ellos, se produzcan sinergias que confluyan en proyectos compartidos y den impulso al emprendimiento de los coworkers. En Wayco, una de las muchas cosas que hacemos es esta:


Para acabar os comparto la presentación que utilice en dicha jornada y que cerraba con el proverbio africano: "Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos ,ve acompañado".



3 de diciembre de 2014

El trabajo en el año 2033

(Este artículo está extraído de mi publicación en el blog de Futurea)

En la primera mitad del siglo pasado, George Orwell se aventuró a escribir sobre cómo sería el futuro en su distópica novela 1984. Ya entrados en la segunda mitad de siglo, en 1968, el cineasta Stanley Kubrik dirigió la película de ciencia-ficción 2001, una odisea en el espacio. El ser humano siempre ha sentido una enorme inquietud por adivinar o prever cómo vivirán las próximas generaciones. Con ese futuro ya presente en pleno siglo XXI esta preocupación se ha llevado al ámbito del mundo laboral, del empleo. El trabajo, que dignifica al ser humano y ha sido fuente de estabilidad en la vida de las personas, es hoy en día uno de los temas que más se debate en foros empresariales, educativos y cívicos de todo tipo. (Libro El ocaso del empleo, de Jordi Serrano y Santiago García; charla TEDxValencia: El empleo del futuro o el futuro del empleo , de Nacho Cambralla) Ahora, la consultora PwC acaba de publicar su informe “Trabajar en 2033″, con interesantes datos y conclusiones, partiendo de la proyección que dice que hasta dentro de dos decadas no se alcanzará el nivel de desempleo previo a la crisis.

La forma en la que trabajamos está cambiando. La globalización y movilidad del talento será universal. Debido a las tecnologías, podremos buscar candidatos o buscar empleo en cualquier lugar del mundo Flexibilización del trabajo, en la forma y en el tiempo. Las organizaciones serán más diversas, con más generaciones y culturas conviviendo dentro de ellas. Habrá más contratación a tiempo parcial, más teletrabajo, mayor rotación y más pluriempleo. La importancia de desarrollar una marca personal será clave, ya que tendemos a ser más emprendedores, a mejorar nuestra empleabilidad y a trabajar en distintos proyectos con diferentes empleadores.

Sectores clave y alta cualificación. Atendiendo a las proyecciones, la demanda de ocupados se centrará en los profesionales con una cualificación media y alta, colectivos que llegarán al pleno empleo. Los menos cualificados, más dificultades para encontrar empleo, pues la demanda de estos trabajadores se reducirá en un 13,5%. Los de media aumentarán un 56,3% y los de alta cualificación un 29,3%. Al igual que resto del mundo, en España, los sectores que aglutinan mayor demanda de trabajadores será el turismo y ocio, las TIC y el medio ambiente. Los estudios más demandados en todo el mundo serán carreras tecnológicas, de comunicación e Internet, relacionadas con medicina y salud, ingenieria civil y medioambiental. También el sector financiero, la asesoría a empresas y la traducción en interpretación.
Motivaciones intrínsecas. El trabajo mixto (en oficina y a distancia) en horario flexible será predominante. Las preferencias laborales del futuro no vendrán marcadas por el dinero sino por las oportunidades de construirse una carrera profesional y por la formación. También se le brindará mucha importancia al ambiente laboral y a la conciliación de la vida familiar y personal.   El informe es realmente muy completo (aquí lo tienes íntegro) y en su resumen nos da una serie de recomendaciones para las Administraciones Públicas, para las empresas y para los estudiantes y población activa.
 Nos centramos en esta últimas pues son sobre las que trabajamos en el equipo Futurea:
  • Preocuparse por su empleabilidad para encontrar o mejorar su puesto de trabajo.
    • Cultivar la empleabilidad en cada etapa de la vida profesional.
    • Tener el hábito de dedicar tiempo a pensar en la carrera profesional a medio plazo
  • Crear una marca personal para diferenciarse.
    • Identificar lo que nos hace diferentes y lo que hacemos bien.
    • Definir nuestros objetivos y la estrategia para comunicar nuestra marca personal.
  • Generar “networking” a través de la presencia activa en redes sociales y foros.
    • Asistir a eventos y participar en redes sociales.
    • Actuar para que los contactos se conviertan en relaciones duraderas de interés mútuo
Desde Futurea compartimos todas estar recomendaciones ya que van en la misma dirección que nuestra línea de trabajo desde las tres dimensiones que abordamos:
  1. Dimensión personal: trabajando en lo que eres, lo que conoces y lo que no conoces de ti mismo. Analizando e identificando tus motivaciones.
  2. Dimensión formativa: ahondando en los conocimientos que necesitas aprender y las habilidades que necesitas adquirir o entrenar.
  3. Dimensión profesional: identificando competencias clave y comparándolas con las competencias demandadas en el mercado, en los sectores y en los empleos deseados.
Pero no hace falta esperar al año 2033, porque hoy mismo el mercado laboral ya ha cambiado y si quieres ampliar, explorar tu visión, opciones y oportunidades de cara a conseguir alcanzar una carrera profesional exitosa deberás comenzar actuar desde ya mismo. Con Inteligencia Ejecutiva. Y si quieres, desde Futurea te ayudamos.

21 de noviembre de 2014

Pon a un RH a dirigir una línea de negocio

Foto: amistad imposible

Durante un tiempo pensé que tenía una debilidad en mi trayectoria profesional, porque nunca me había especializado en nada y he tocado en diferentes "palos" como tecnología, procesos, marketing y finalmente recursos humanos. Y desde que hace 2,5 años empecé a volar por mi cuenta también puedo decir que trabajo en términos de negocio. Cada vez tengo más claro que aquella debilidad la veo en términos de virtud.

Quizá por esta peculiar trayectoria nunca he terminado de identificarme plenamente con el colectivo de Recursos Humanos (R2H2, como dice el bueno de Andrés). Aún así, sigo frecuentando algunos eventos organizados por y para los de RH o gestión de personas o dirección de personas o gestión del talento o comoquieraquesellame. Entonces es cuando, con ojo crítico, veo demasiada burbuja egocentrista con el mantra de "las personas en el centro" o "lo más importante son las personas". Entiendo su postura, su defensa de la labor que representan en las compañías y la comparto parcialmente, pero opino humildemente que a muchos de ellos les falta amplitud de miras.

Es por eso que lanzo esta idea: pon a alguien de RH a dirigir y liderar un pequeño proyecto dentro de la compañía. Pero no un proyecto interno, sino un proyecto de negocio, aunque sea pequeño. Un evento para clientes, una formación externa, un pequeño nuevo servicio, algo, lo que sea, pero algo donde aparezca la figura del CLIENTE. Ya no hablamos del cliente interno (el empleado o colaborador) sino del cliente con mayúsculas.

En una línea o proyecto de negocio, las personas no pueden estar en el centro. Si lo hiciésemos, es posible que se impliquen al máximo, estén muy motivados y superfelices, pero es más que probable que no hubiese negocio.
En una línea o proyecto de negocio, quien está en el centro es el cliente. Porque el cliente es el que paga, es quien aporta la fuente de ingresos para que ese proyecto sea sostenible. Si crees que tienes una buena idea pero no consigues que nadie se rasque el bolsillo y pague por ello, no tienes nada. Si vas a poner algo en marcha, trata de escuchar y comprobar lo que quiere el cliente, lo que necesita, por lo que está dispuesto a pagar. Debes tratar de validar tu idea con el mercado, con la calle.

Esto nos lleva pensar en términos de propuesta de valor, de qué atributos tiene nuestro proyecto que son valorados por el cliente. Lo que nos empieza a recordar a los departamentos de Márketing, ¿verdad? Hacer una reflexión sobre lo que diferencia nuestra propuesta del resto y plasmarla de manera clara porque tendremos que empezar a Comunicar. Conocer nuestro público objetivo, saber a través de que canales llegar a ellos (o que ellos lleguen a nosotros) y establecer ese contacto y feedback para acercar posturas. De nuevo más Comunicación y Márketing.

Ahora ya vamos entrando en arena porque se acerca el momento de vender. Si, si, vender en toda su amplitud: presentar, argumentar, rebatir objeciones, negociar, llegar a un acuerdo, cerrar la venta y asegurar el cobro. Aquí los de RH deben salir de su zona de confort en la que viven con la formación para vendedores, los role-playing y todas estas acciones al calor de la sala de formación de nuestra empresa. Lo que os pido es que os pongáis a vender de verdad, a aprender a gestionar la frustración de muchos noes, de muchos presupuestos rechazados y operaciones perdidas. A hacer un seguimiento de cada posible venta, a analizar los motivos de los rechazos para tomar decisiones y corregir hacia la dirección correcta. También así descubrirás la enorme satisfacción de cerrar una venta.

Y cuando empieces a tener tus primeras ventas pondrás a prueba lo que has trabajado previamente en tu área de operaciones: recursos que dispongo (humanos y técnicos), modelo de organización y procesos que implemento para prestar adecuadamente el servicio. Seguimiento y postventa para asegurarnos la satisfacción del cliente, para detectar áreas de mejora y proceder a analizarlas y abordarlas. ¡Anda! por fin aparecen por aquí las cosas de RH: las personas, la organización y los procesos.

Además, este último elemento me lleva a enlazarlo con una cuestión clave para cerrar el círculo: el aspecto económico del proyecto. ¿Qué cuestan los recursos que voy a utilizar? ¿Cuál es su coste de oportunidad? ¿Qué inversión necesito realizar? ¿Cuanto tiempo para amortizarla? ¿Qué ingresos mínimos necesito? ¿Cual debe ser el precio de venta, los márgenes? Como ves, los tiernos y entrañables números que deben confirmar la viabilidad del proyecto, del negocio.

Si tú, responsable de personas, director/a de RH tienes la oportunidad de poner en marcha y aprender, aunque sea a pequeña escala, todo lo que supone dirigir un negocio te harás un enorme favor a ti y a tu compañía, porque empezarás a pensar en términos de negocio y podrás empezar a aplicar todas las políticas de Recursos Humanos con la perspectiva de una empresa, de tu empresa.